dijous, 3 de novembre del 2016

El próximo 14 de noviembre se podrá ver la superluna más grande de los últimos 70 años

El lunes 14 de noviembre se podrá ver la luna llena más cercana a la Tierra y, por tanto, más grande de los últimos 70 años. Así, no llegará a verse una luna con características similares hasta el 25 de noviembre de 2034, siendo la de este mes, la más grande hasta la fecha en el siglo XXI, según informa la NASA.
La órbita elíptica del satélite, produciendo que la Tierra se encuentre a más de 48.000 kilómetros de su punto más lejano, permitirá ver la luna un 14% más grande y un 30% más luminosa de lo habitual. Un fenómeno que no ocurría desde 1948.
El observatorio del Instituto de Astrofísica de Canarias, en Tenerife (EFE).
El observatorio del Instituto de Astrofísica de Canarias, en Tenerife (EFE).
No obstante, la de noviembre no será la última superluna, o 'luna de perigeo', que se producirá a lo largo de este año, ya que, aunque en menor intensidad, el próximo 14 de diciembre se podrá apreciar este fenómeno. El pasado 16 de octubre también se observó una superluna.
El término superluna se utilizaba originalmente en la astrología moderna para referirse a una luna nueva o llena que ocurre cuando la luna se encuentra dentro del 90% de su máximo acercamiento a la Tierra en una órbita determinada, sin embargo, ahora se utiliza más para hacer referencia a una luna llena que está más cerca de la Tierra que la media.


dissabte, 15 d’octubre del 2016

Descubren un nuevo planeta enano en el Sistema Solar



 
UZ224 2014, con 530 kilómetros de diámetro y a 13 mil 700 millones de kilómetros del Sol, es hoy el nuevo planeta enano descubierto por científicos de la universidad de Michigan, Estados Unidos.
Según el artículo publicado en Space.com, el objeto, confirmado por el Minor Planet Center, tarda un año en órbita alrededor del sol, lo que equivale a unos mil 100 años de la Tierra.
El planeta fue descubierto usando la cámara especial Dark Energy Camera (DECam) encargada de hacer un mapa de galaxias distantes, explicó el director del proyecto, David Gerdes.
Este proyecto proporciona información relevante para el estudio de la energía y la materia oscura, la cual representa aproximadamente el ochenta por ciento de toda la masa en el universo, pero cuya naturaleza exacta sigue siendo un misterio, añadió.
Aunque la trayectoria orbital exacta de UZ224 2014 todavía no está clara, los científicos creen que es el tercer cuerpo de este tipo más lejano del sistema solar, luego de tardar dos años para confirmar su existencia.
UZ224 2014 se une a la lista de planetas descubiertos en los últimos 10 años, entre los cuales están Sedna, Eris y Makemake; además de Plutón cuando fue degradado de la categoría de planeta.
Gerdes señala que este cuerpo podría ser demasiado pequeño para ser considerado un planeta enano. Sin embargo, la denominación final será dada por la Unión Astronómica Internacional.
Por el momento, el planeta más pequeño del sistema solar es Ceres, con 950 kilómetros de ancho y se encuentra en el cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter.
Los datos de la NASA indican que existen otros cuatro planetas enanos reconocidos en el sistema solar, pero los científicos creen que podría haber decenas -incluso más de 100- aún sin encontrar.

ADMINISTRADOR

dissabte, 1 d’octubre del 2016

UNA INTRODUCCION AL MUNDO QUE LLEGA


Vamos acercándonos al año 2020  y con ello al momento que marcara la entrada en el siglo XXI de manera manifiesta y palpable. Desde la percepción histórica podemos considerar que la entrada real en el siglo XX la marco la locura que fue la Primera Guerra mundial con las conocidas consecuencias de la caída de numerosas monarquías europeas, el ascenso del fascismo y el comunismo y la llegada de EEUU como la mayor potencia del mundo. Será a partir de 2020 el momento en que se dibujara buena parte de del siglo XXI, las múltiples conjunciones que jalonaran ese momento y los años inmediatamente posteriores, entre las cuales podemos destacar, la de Júpiter-Saturno en el signo de Acuario, dando inicio a un nuevo ciclo de 20 años, y además a una serie de conjunciones en el elemento aire que se extenderá durante siglos, o la de Saturno y Plutón en Capricornio dando inicio a un nuevo ciclo de 34 años hasta el 2054, o la entrada en el año 2024 del planeta Plutón en el signo de Acuario prefigura un escenario astrológico a caballo del signo de Tierra de Capricornio y el signo de Aire de Acuario.

De entrada la transición entre un materialismo fuertemente asentado, jerarquizado y estructurado afin al signo de Capricornio y un ideal renovador que amenaza con barrer las convenciones y el orden establecido tradicional representado por el significante Acuariano.

La intervención en estos ciclos que se abren a partir del 2020 de planetas transpersonales como Plutón, introducen un elemento de relatividad dúctil, maleable y susceptible de expresarse en función del nivel de conciencia que en mi opinión pudiera manifestarse en consecuencias positivas incluso obvias si sabemos manejarlos en el marco de los grandes ciclos ya en marcha como Plutón- Neptuno, Urano- Plutón, Neptuno-Urano,  o los de Quirón con planetas lentos, como mas significativos e importantes. 

Lejos del buenismo que impera en muchos analistas astrológicos a los que la realidad desmiente una y otra vez, sin que parezcan darse por enterados, lo cierto es que aun y la dificultad del manejo de los planetas transpersonales o aun el mismo Saturno, no creo que la voluntad humana sea ajena a la manifestación de sus efectos, y por ello es necesario creer en la capacidad de elección y de toma de conciencia como elementos determinantes antes de poder deducir consecuencias precisas de los efectos de esos ciclos, en cualquier caso, cualquier previsión debe ser hecha desde la humildad de la comprensión de la complejidad y de los elementos que la configuran y sabiendo que se quiera o no, todo lo que se pueda decir al respecto introduce un elemento que puede ser condicionador si se toma como inevitable.

Lo que me parece previsible si nos basamos en los antecedentes históricos similares –pero nunca iguales, no lo olvidemos-, es que nos encontramos en un periodo de podedumbre estructural propio del batacazo financiero iniciado en el año 2010, similar al que se dio alrededor del tercer tercio del siglo XVIII y que a partir del año 1778 dio inicio a una serie de enormes revoluciones y luchas sociales y que por similitud y sincronicidad cíclica seria similar a lo que puede darse especialmente a partir del año 2023.

Si tomamos los ciclos de Saturno y Plutón, muy ligados a la actividad económica , las estructuras organizadas y su impacto a nivel social y tomamos el punto de inicio  del ciclo iniciado en Aries veremos que ahora nos hallamos en el último cuarto de ese ciclo, el correspondiente a la toma de conciencia de la necesidad de renovación y la destrucción de las viejas estructuras a favor de la nueva semilla y la acción que favorezca las nuevas visiones del mundo.

Es bastante probable que las conjunciones en Capricornio durante un tiempo configuren un nuevo orden mundial y que uno no sea “nadie” si no tiene un estatus, el rigor, la disciplina impuesta bajo el paraguas de distintos argumentos o excusas, todas ellas muy “razonables” y que vea el triunfo de los grandes Think-Thanks, las grandes corporaciones, las élites financieras que pretendan en definitiva en un primer momento imponer y materializar un mundo a su medida. Todos los miedos atávicos de la humanidad con su delirio de control obsesivo parecerán concretarse durante unos años, como paso previo a una reacción posterior que con la entrada de Plutón en el signo de Acuario barrera el viejo orden. La sofisticación tecnológica convivirá con un ecologismo de tinte radical que en algunos momentos puede olvidar que lo humano y los valores esencialmente humanos son también un marco ecológico a considerar.

Si con la anterior conjunción de Júpiter-Saturno en Tauro en el año 2000 tuvimos a mitad de su ciclo en el 2010 el periodo de su cenit en forma de una gigantesca crisis bancaria y sus derivados en forma de deuda con un monumental trasvase de recursos de unos muchos a unos pocos, en el climax de la siguiente iniciada en 2020 hacia el 2030 es probable que tengamos una crisis de poder en las estructuras que a este le sustentan. El resultado, las consecuencias del uso de los recursos y el derrumbe de los objetivos que hasta entonces parecián poco menos que indestructibles.

Las elites de forma consciente o inconsciente, saben que el año 2020 es una bisagra a partir de la cual construir un nuevo ordenamiento, de puesta en marcha o de culminación de las agendas, esta circunstancia será el punto de inicio para desarrollar otros artículos en profundidad posteriormente, los cuales detallen de forma pormenorizada, los eventos astrológicos que configuran los ciclos que se inician en el periodo 2020-2024.



   ADMINISTRADOR

dijous, 18 d’agost del 2016

Secretos Y Mapas Estelares: La Misteriosa Tumba De Senenmut, Íntimo Compañero De La Reina Hatshepsut



Senenmut fue uno de los personajes más cercanos a la famosa reina Hatshepsut. Su impresionante tumba alberga misteriosas pinturas que sugieren que no solo era arquitecto y alto funcionario del gobierno, sino también astrónomo.
La tumba fue descubierta en la primera mitad del siglo XX por un equipo encabezado por el arqueólogo estadounidense Herbert Winlock. Winlock era director de la Expedición Egipcia del Museo Metropolitano de Arte. Su equipo trabajó en la tumba entre los años 1925 y 1927.
La tumba es conocida habitualmente como TT353. Aunque por lo general se considera que está vinculada a Senenmut, podría no ser el lugar donde se dio a este misterioso personaje una sepultura digna de la realeza. Probablemente fue enterrado en otra tumba tebana: TT71. Sin embargo, esta segunda hipótesis tampoco es segura, por lo que algunos investigadores han planteado la posibilidad de que fuera enterrado en una tercera tumba, desconocida hasta el momento.
La tumba TT353 se encuentra en el yacimiento arqueológico de Deir el-Bahari, muy cerca del templo de Hatshepsut, considerado por algunos especialistas obra de Senenmut. Aunque sus cámaras funerarias no albergan los más increíbles tesoros del antiguo Egipto, las decoraciones de su techo son realmente impresionantes.
Ostracón hallado entre los desechos que se encontraron bajo la capilla funeraria de la tumba de Senenmut (SAE 71). (CC BY 2.5)
Ostracón hallado entre los desechos que se encontraron bajo la capilla funeraria de la tumba de Senenmut (SAE 71). (CC BY 2.5)

Una tumba en la que se observan los Cielos

La tumba ha sido datada en la época de la Dinastía XVIII, hacia el 1473 a. C. No constituiría un hallazgo de gran interés de no ser por sus techos y bellas pinturas. Las paredes de la tumba se encuentran decoradas con impresionantes diagramas celestiales. En los paneles norte y sur se observan constelaciones circumpolares, representadas bajo la forma de discos. Cada una de ellas presenta las 24 horas del día, deidades egipcias y los ciclos lunares. Es interesante destacar que las constelaciones que figuran en estos diagramas son bien conocidas por los estudiosos actuales. Por ejemplo, en uno de ellos se puede observar la Osa Mayor. Las pinturas de esta tumba demuestran que los antiguos egipcios ya conocían esta constelación.
Los egiptólogos también descubrieron que la decoración de la tumba representa el círculo de la vida en relación con las estaciones del año. Los cuatro círculos de la parte superior de la pintura, por ejemplo, hacen referencia a Akhet: un período del año que abarcaba desde julio hasta octubre.
Otros dos círculos nos muestran la estación de la siembra, denominada Peret, que empezaba en noviembre y acababa en febrero. Los últimos cuatro círculos representan la estación de la cosecha, que recibía el nombre de Shomu e iba de marzo a junio. Además de todos estos elementos, en el diagrama también figuran las estrellas del Dragón (pintadas como un hipopótamo), la Osa Mayor, Sirio y Orión. Pero lo que más llama la atención de estas pinturas es la ausencia del planeta Marte.
Sección inferior de la carta celeste que decora la tumba de Senenmut. (GNU General Public License)
Sección inferior de la carta celeste que decora la tumba de Senenmut. (GNU General Public License)

En busca de Marte

Según los especialistas en astroarqueología, el lado sur del techo de la tumba fue decorado con un mapa celeste datado en el año 1534 a. C. En este mapa se observan diversos planetas como Mercurio, Venus, Júpiter y Saturno. Sin embargo, no aparece ninguna representación clara y reconocible de Marte.
Es posible que Marte aparezca pintado como la barca vacía que se observa por el oeste. De ser así, podría tener relación con el hecho de que el movimiento de Marte era retrógrado (no estaba alineado con los demás planetas) por aquel entonces. En opinión de los astroarqueólogos este hecho tuvo lugar hacia el 1534 a. C.
Pinturas con las que se decoró el techo de la tumba de Senenmut (SAE 71). (CC BY-SA 3.0)
Pinturas con las que se decoró el techo de la tumba de Senenmut (SAE 71). (CC BY-SA 3.0)
La posible explicación podría estar relacionada con este movimiento planetario, que aparentemente se desarrolla “a la inversa” de lo habitual. Se trataba de un fenómeno bien conocido en el antiguo Egipto, por lo que el símbolo de la barca vacía es posible que pueda identificarse con la posición de Marte en aquellos días.

¿Decoración o representación de la realidad?

Los investigadores suponen que la decoración astronómica de la tumba fue además copiada de un papiro. Quizás un documento creado por el propio Senenmut en el que el antiguo funcionario presentaba los resultados de sus propias observaciones.
Fragmentos de las pinturas que decoraban los techos de la tumba de Senenmut (SAE 71). (CC BY-SA 3.0)
Fragmentos de las pinturas que decoraban los techos de la tumba de Senenmut (SAE 71). (CC BY-SA 3.0)
Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo con esta hipótesis. Según Juan Antonio Belmonte y Mosalam Shaltout, es un error analizar las pinturas de estos techos como si se tratara de un estudio científico realizado por Senenmut:
Podemos concluir que las pinturas astronómicas del techo de la tumba de Senenmut, situada en Deir el Bahari (TT353), no representan ningún acontecimiento astronómico real, sino más bien un diagrama celeste esquemático que podría haber sido utilizado con anterioridad para decorar relojes de agua (en los que no aparecía Marte entre los planetas exteriores porque Horakhty ya había sido representado en algún otro lugar como manifestación del dios del sol Ra). Este diagrama fue copiado en el techo de la primera cámara de la tumba 353, incorporándose nuevos elementos que resultaban relevantes para la situación personal de Senenmut, como el “nuevo” nombre femenino del planeta Saturno, la imagen aparentemente fuera de lugar del “hombre erguido” (¿la constelación Nekht?) o los círculos horarios mensuales (¿primer e infructuoso intento de representar las cartas estelares de los relojes ramésidas?), elementos que no se repiten en ningún otro diagrama celeste.
Pinturas decorativas del techo de la tumba de Senenmut (SAE 71). (CC BY-SA 3.0)
Pinturas decorativas del techo de la tumba de Senenmut (SAE 71). (CC BY-SA 3.0)

La importancia de unas pinturas decorativasLos secretos de Senenmut

Se desconoce por qué nunca se acabó la tumba, y si su propietario tuvo que ser enterrado en otro lugar. Cuando se exploró la tumba TT353, sus pinturas ya estaban estropeadas, pero aún eran fáciles de identificar. El descubrimiento de estas pinturas ha ayudado a los investigadores de muy diferentes maneras. En primer lugar, la tumba es uno de los más grandiosos ejemplos que documenta la astronomía egipcia, un campo científico de gran importancia desde las primeras dinastías.
En segundo lugar, este techo nos muestra cómo los antiguos egipcios interpretaban la relación entre mitología y astronomía, y también qué detalles eran importantes a la hora de describir las fases de la luna, las estaciones del año, y la comprensión de los cielos que se encontraban aún más allá.

Los secretos de Senenmut

En la literatura se menciona habitualmente a Senenmut como un noble de la corte de Hatshepsut, o incluso como personaje de una historia de amor aludiendo a su posible relación con la reina-faraón. Esta hipótesis nunca ha sido confirmada, aunque cuenta con numerosos defensores, así como con gran cantidad de detractores.
Estatua de Senenmut arrodillado. (CC BY-SA 2.5)
Estatua de Senenmut arrodillado. (CC BY-SA 2.5)
De cualquier manera, el más grandioso legado de Senenmut sigue en el interior de una de sus tumbas. El alto funcionario egipcio dejó al mundo un impresionante mensaje que nos cuenta cómo interpretaba su sociedad el paso del tiempo, las estaciones y el universo. Esta decoración aporta también información sobre el calendario de los antiguos egipcios y su representación de los dioses relacionados con aspectos específicos de la astronomía del antiguo Egipto.
Imagen de portada: Acceso a la tumba TT353 (tumba de Senenmut). (CC BY-SA 3.0)
Autor: Natalia Klimczak

ADMINISTRADOR